Escrirores en Red

lunes, 1 de septiembre de 2014

LA CIUDAD DESPIERTA

     La ciudad despierta a la vida. El alba, lentamente, va iluminando las conciencias de las sombras penitentes. Los relojes empiezan a cabrearse por pequeñeces, por simples cuestiones que han de cumplirse a rajatabla. Las sombras van a sus quehaceres cotidianos, se pierden por sendas caóticas, frenéticas, se cruzan con otras sombras, amigas, cercanas, y apenas se reconocen, el tiempo es tan escaso que apenas para les permite un simple saludo, un vulgar ‘’hola. Qué tal?’’ sería un contratiempo imperdonable. Hay que seguir, llegar a tiempo para cumplir el horario previsto, es necesario cumplir el guión marcado por los relojes impertinentes.

EL JAZZ RASGA CON DULZURA

     El jazz rasga con dulzura las nostalgias del corazón. La desbordante magia del saxo dibuja nuevas ilusiones a lo largo de una senda misteriosamente caótica. Todo es luminosidad, multitud de versos recorren los clubs y cafés buscando las razones de los poetas, sus palabras cargadas de quejas y gritos contra una sociedad que les da la espalda. Sus demandas caen en el saco roto de las desdichas, en donde la verdad se oculta en metáforas alocadas que parecen gritar absurdas necedades que nadie quiere escuchar, no les interesa saber lo que encierran aquellas palabrejas tan extrañas e inconexas. Quién puede entender a estos individuos que se ocultan tras barbas de varios años? Da un no sé qué aquellos ojos llenos de madrugadas donde se adivinan estrellas, ebrias de ginebra barata, dando la nota. Son seres muy curiosos. 

viernes, 18 de julio de 2014

RECUERDOS DE MIS DÍAS UNIVERSITARIOS

     Recuerdo mis lejanos días universitarios, mis amigos, los apuntes diarios que ponía en orden cada noche mientras, oía las músicas tranquilas de la madrugada, las canciones se sucedían tranquilamente, sin ningún tipo de estridencias. 

     Aquellos años de duros sacrificios y de grandes esperanzas en que las hermosas palabras, las reflexiones de los grandes pensadores y escritores de todos los tiempos, los grandes poetas, me animaron a saborear las más sabrosas mieles de sus composiciones, pude compartir con ellos su melancolía, sus ilusiones, sus luchas. De vez en cuando, regreso a sus libros, acudo a su palabra con la esperanza de encontrar las claves que me permitan continuar por la senda, una senda que, últimamente, encuentra demasiada dificultad por la estupidez humana que, en este país mío, llamado España, una nación que hace más de 500 años descubrió América, donde llevó la cordura y el orden, evangelizando a aquellas gente que, posiblemente, serían felices pero que, de repente, pasaron a ser una parte muy importante del mundo, pues en esta España que, insisto, fue una de las grandes potencias mundiales, ocurren cosas muy singulares, cosas que dan la impresión que nos hacen retroceder en el tiempo, ahora van a tener que venir los de fuera a rescatarnos, esa estupidez humana desvanece mis recuerdos de la universidad, donde unos de los valores más significativos que guardo con más cariño es el compañerismo, el trabajo en equipo para superar grandes retos, teníamos que acumular una cantidad ingente de información, asimilar demasiados datos, leer una gran cantidad de libros, estudios, ensayos, y ese trabajo lo hacíamos en equipo.

sábado, 12 de julio de 2014

PABLO IGLESIAS, EL GRAN OFENDIDO

     Pablo Iglesias, el fundador de PODEMOS, partido que, recientemente, ha obtenido cinco representantes en las pasadas Elecciones Europeas, me imagino que, aunque mantenga su discurso ultra-izquierdista, tendrá que cambiar las formas a partir de ahora que ha entrado en el Parlamento Europeo, puesto que no se puede seguir diciendo tal cúmulo de barbaridades con el tono provocador que utiliza para comunicar su filosofía y, sobre todo, debe darse cuenta que se ha despachado a gusto, insultando a los políticos, una casta despreciable que ignora al pueblo que, cada cuatro años, los elige libremente en las urnas, es decir, ese pueblo que defiende, cuando le conviene, también tiene una gran responsabilidad, puesto que suya y sólo suya es la culpa del panorama político que tenemos, ahora él, Pablo Iglesias, el prestigioso Profesor de Políticas, por méritos propios y gracias al apoyo de ciertos medios de comunicación, ha ingresado en esa casta, por lo que es objeto de las mismas críticas y reproches que ha vertido contra estos representantes del pueblo, es decir, que ahora aguante con gallardía su vela, sobre todo, tiene que aprender a recibir los golpes. 

jueves, 3 de julio de 2014

LA SOBERANÍA POPULAR, LA ASIGNATURA PENDIENTE

     La Soberanía Nacional reside en el Congreso de los Diputados, cuyos miembros son elegidos en las urnas, ese es el cauce legal por el cual se deben regir los distintos partidos políticos que aspiren a tener voz en la política. Que hay que cambiarse la ley electoral, de acuerdo, pero por el momento hasta que no se produzca el cambio, esa modificación de la Constitución, que es algo más que un simple papelito como ha dicho Pablo Iglesias, el eminente profesor de Políticas que acude a las tertulias de su televisión dando lecciones Democracia y de Ética, pues hay que seguir y acatar esas normas de convivencia que hicieron y aprobaron todos los partidos políticos, gracias al buen sentido de estado de dos hombres claves en la transición, Adolfo Suárez, fallecido hace pocos meses, y Su Majestad Juan Carlos que, recientemente, ha abdicado en su hijo Felipe VI. Eso es lo que hay.

jueves, 5 de junio de 2014

AVISO A MIS POSIBLES LECTORES

He incluido el video que he hecho a Juan Ruiz de Torres, al que he hecho un texto que se puede ver a continuación. Asimismo, he colgado Las canciones del ayer, otro relato. Espero que os guste.

EN LA MADRUGADA

     En la madrugada el tiempo parece detenerse, todo se vuelve infantil, inocente, las horas olvidan las fatigas cotidianas, los soberbios relojes lloran por las viejas emociones. Las palabras recobran su virginidad, la inocencia perdida en las tardes ebrias de nostalgia quiere recuperar sus ilusiones y los deseos recorren, como si fuera la primera vez, hasta caer exhaustos, los viejos paraísos del amor, vuelven a reencontrarse con los eternos sueños borrachos de una lujuria desenfrenada, pretenden morirse definitivamente de amor. 

     La madrugada soporta la amargura trasnochada del poeta, los versos cursis enloquecen entre los sollozos de espejos rotos donde las esperanzas se diluyen en su propia desesperación. Las palabras pierden todo su significado, los ecos del pasado aún resuenan por caminos desconocidos, ausentes, extraños, sendas que nunca divisaron los horizontes mágicos del amor verdadero.

     Tal vez, todo cambie, y la madrugada, la lenta madrugada, pueda saborear, de nuevo, el licor dulce de la soledad compartida.